miércoles, 29 de abril de 2009

ANALFABETOS EN RELIGIÓN


ANALFABETOS EN LA RELIGIÓN


Entre la juventud española un crónico analfabetismo religioso propiciado por el propio sistema educativo. Los jóvenes no saben nada sobre la religión.
Lo que preocupa no es la descristianización del país, sino la deshumanización de las nuevas generaciones.

La descristianización puede preocupar a la Iglesia por el número de fieles, pero es distinto el caso de la deshumanización, es decir, la pérdida de valores individuales y sociales, siempre asociados a una cultura, en el caso de España vinculada al judeocristianismo, y que se transmite a través del arte, de la literatura o de la filosofía. No es sólo un problema de ignorancia estética, sino también de ética.

Reconocer la significación cultural de la religión no significa que despedir al sentido crítico en su tratamiento. La religión ha promocionado valores y los ha negado. La tolerancia, hubo que conquistarla combatiendo pretensiones teocráticas
*La Revolución Francesa, que saqueó iglesias y conventos en nombre de la igualdad, libertad y fraternidad, sabía que esos principios no los había inventado ella, sino tomados de una tradición anterior profundamente marcada por el cristianismo. Esta situación de ignorancia religiosa ha sido el resultado de dos causas mayores.

En primer lugar, la persistencia de un laicismo más propio del siglo XIX que del siglo XXI.

La otra causa hay que buscarla en la propia Iglesia más atenta a sus intereses corporativos que a los generales. ¿Qué es lo que ha movilizado a la Iglesia española en democracia?: el divorcio, la financiación de la escuela privada, el tratamiento de la clase confesional de la religión o el aborto, todos asuntos muy legítimos que tienen que ver con su mundo. La preocupa lo suyo y lo de los suyos, no lo que conveniente a todos.


LA IGNORANCIA RELIGIOSA DESAZONA A LOS DOCENTES DE HISTORIA DEL ARTE:

Los profesores critican que los alumnos sepan cada vez menos sobre los pilares del cristianismo

FORMACIÓN ANTROPOLÓGICA

Un profesor de Historia del Arte de Cataluña, reconoce que en las aulas existe esa falta de conocimiento de la mitología religiosa. "No se pueden dar por sabidas muchas cosas como se hacía antaño", comenta, para razonar después sobre los motivos de este desconocimiento: "Actualmente, si los alumnos no cursan Religión o Historia de las religiones, más allá de lo que les enseñen en casa, solo pueden recibir estas enseñanzas en las clases de Historia, Historia del arte o Educación para la Ciudadanía. El problema es que esas asignaturas van tan cargadas de materia que por la historia religiosa se pasa muy por encima".Lozano pone también el dedo en la llaga al preguntarse por qué muchos padres que son ateos o agnósticos no explican a sus hijos los rasgos del cristianismo, simplemente desde el punto de vista histórico y tradicional. "No por ello tienen que estar inculcándoles ninguna creencia --insiste--. Pero también es verdad que el tema trasciende la escuela y la familia. Es una cuestión social". Una opinión que comparte Laura Torralbo, profesora de Arte catalán medieval de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Según esta experta, quien también ha notado ese descenso en cuanto al dominio de las nociones religiosas por parte del alumnado, no hay que desdeñar estos conocimientos. "Forman parte de nuestra formación antropológica. No se puede obviar que nuestra cultura es cristiana", advierte.

NI IDEA DE LA BIBLIA

Otra0 profesora dice que en los 30 años que llevo dedicada a la docencia, ha notado un gran descenso en los conocimientos de cultura religiosa por parte de los alumnos que llegan a la universidad. Esa falta de base afecta negativamente a las posibilidades de aprender algunas épocas y obras, porque es necesario conocer la historia religiosa como cualquier otro hecho cultural", explica Teresa Vicens, profesora de Iconografía Medieval de la Facultad de Historia de la Universitat de Barcelona.
Según esta docente, "uno de los problemas más graves de estos jóvenes es que no tienen la más mínima idea de las cuestiones básicas de la Biblia. No todos los alumnos, claro, pero la mayoría no saben qué son el Antiguo y el Nuevo Testamento, confunden personajes e incluso hay algunos que no acertarían a explicar quiénes son Adán y Eva". Puede resultar sorprendente, pero no son pocos los estudiantes que "ni siquiera saben por qué se celebra la Semana Santa". Como mucho, "les suenan algunos nombres por lo que han visto en la televisión", afirma Vicens.
Como consecuencia de todo ello, esta profesora se ve obligada "a dar una información de temática religiosa" que a ella no le pertoca. "Yo imparto una materia de iconografía, pero tengo que acabar explicando nociones de cristianismo para que entiendan el contenido que realmente le corresponde a mi asignatura", asegura la docente, cuya experiencia le ha llevado a efectuar la misma recomendación, todos los años, el primer día de curso: "Les digo a los alumnos que quien no sepa de cultura religiosa debería coger un libro de ESO para empezar a entender algunas cosas y poder seguir mínimamente lo que explicaré".

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